martes, 29 de abril de 2014

DECEPCIONES.

Todos conocemos la sensación de desesperación que se siente cuando te muestran que tus esfuerzos han sido en vano. No es bueno. A estas edades dependemos mucho de las notas, de nuestro seguimiento escolar. Hoy mismo he recibido un examen. 4'8. Un bajo 4'8. 
Para mucha gente esta nota habría sido la salvación ya que nuestro profesor nos aprueba los exámenes con un cuatro con cinco. Pero yo no quiero que él se sienta bien conmigo, con mi trabajo , si no hacerlo yo misma. 
No quiero que ese señor vaya del típico profesor agradable que sube de un cuatro con cinco a un cinco por llevarse bien con los alumnos. No.
Yo quiero sentir que mi esfuerzo se refleja en una buena nota, quiero aprobar por mi misma no que alguien lo haga por mi. 
Hoy he sentido esa decepción muy duramente. Lo peor es que no me lo esperaba y la cara que se me ha quedado era como para pintar un cuadro terrorífico.  
Además resulta que el señorito ha hecho que mis esfuerzos dependan de un examen , ha dejado caer mis ganas de seguir con esa mierda de examen. Digamos que no es el más importante, pero ¿Qué sentirías tú si el segundo día de clase después de dos semanas de vacaciones llegas totalmente feliz y llevas un día perfecto y te lo joden así? 
Lo sé. Parezco la típica chica paranoica a la que un aprobado le parece algo infernal. Pero no, me defino más como la típica chica a la que le cuesta estudiar y no hace más que llevarse decepciones. 
Así que no se bien que decir. 
Siento miedo. 
No hacen más que repetirme: 
"¿A que universidad querrás ir? Por que con esa media no tienes mucho que hacer.. "
"¿Y que quieres hacer? Para estudiar una carrera estudiando lo que estudias no creo que te vaya bien..."
¿Pues sabéis lo que os digo? Que sé que os preocupais por mi y por mi futuro pero ahora mismo las palabras que salen de mi boca hacia todas esas personas que me preguntáis por la universidad, IROS A LA MIERDA.

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