Si recordáis a aquel chico de los 21's deberíais saber que hace un par de días tomé la decisión de acabar con esa relación.
Me sentí como una mierda, y le hice sentir una mierda. Le dije que quería olvidarle, le dije algo que yo misma se que es totalmente imposible que suceda. Siempre voy a llevarle en mi corazón, pero ¿Qué se supone que voy a hacer ahora?
Cuando le solté todo eso me dejé llevar por la desesperación, y ahora estoy como estoy.
Es curioso que hoy sea el día que acordamos celebrar nuestra boda ficticia y voy yo y la cago un par de días antes.
Tampoco es que la haya cagado, porque si realmente el me quisiera cogería y aparecería hoy pero estoy casi segura de que no lo va a hacer.
Él no me quiere, por mucho que intenté convencerme de que puedo conseguir que lo haga, después de dos años debería tener claro que no es así.
A veces pienso que cuando quiero a una persona ese sentimiento también se da en ella pero no es así y es algo que ni mi cabeza ni mi corazón logran comprender.
Realmente me pregunto si me gustaría que hoy apareciese diciéndome que me quiere. Por una parte es lo que más quiero. Pero por otra no, llevamos mucho pasado cargado a las espaldas, más de dos años de malos ratos, ¿A caso merece la pena seguir con esta historia para recordarlos toda la vida?
Sinceramente, no lo sé. Solo me gustaría poder hablar con él y decirle lo que realmente siento pero sin cabrearme.
El otro día sin darme cuenta solo me deje abrirme ami y a él le cerré las puertas en la cara. Puede que no se lo mereciese y que me haya perdido algo que merecía la pena.
Pero no me arrepiento porque es una decisión que tomé después de haber meditado durante mucho tiempo.
He aquí lo que siento por tí:
- Ganas: te comería a besos en cuanto tuviese el momento.
- Cariño: Te has convertido en alguien muy especial.
- Admiración: Después de todo siempre me has perdonado las putadas que te hice.
- Pena: Por todo aquello que te hice pasar.
- Odio: Por todo aquello que me hiciste pasar tu a mí.
- Dolor: Porque no sigamos adelante juntos.
- Rabia: Porque siempre te busco y en realidad nunca te encuentro.
- Curiosidad: Por no saber la razón por la que no me dejas encontrarte.
- Anhelo: Siempre te voy a echar de menos, desde el primer día que te perdí.
- Vacío: Siento que algo me falta desde que tu no estas.
- Alegría: Porque tú solito sin saberlo, me has hecho ser lo que soy ahora.
- Amor: Porque te quiero.